Por influencia K, la Cámara Federal cambió al juez de la causa por la mansión de Pilar ligada a Toviggino
La Cámara Federal de San Martín resolvió este martes un cambio clave en la causa que investiga la compra de la mansión ubicada en Pilar y adjudicada a Pablo Toviggino. Por decisión del tribunal, el expediente dejará de tramitar en el Juzgado en lo Penal Económico de la Ciudad de Buenos Aires y pasará al Juzgado Federal de Campana.
De este modo, el magistrado Marcelo Aguinsky deberá remitir la causa al nuevo juez a cargo, Adrián González Charvay. La resolución lleva la firma de Alberto Lugones y se fundamenta en que la propiedad bajo investigación se encuentra en Pilar, jurisdicción que corresponde a Campana.
“Enfocan sobre el Partido de Pilar el eje desde el cual habrían encontrado su origen las maniobras a investigar, resultando el ámbito del Juzgado Federal de Primera Instancia de Campana, en donde ha de desarrollarse con la eficacia necesaria la encuesta”, sostuvo el juez en el fallo.
El pase del expediente se produjo luego de que Adrián González Charvay reclamara la causa tras aceptar un planteo de Luciano Pantano, titular formal de los bienes junto con su madre, Ana Lucía Conte, a través de la sociedad Real Central SRL. Ambos están señalados en el expediente como presuntos testaferros de Toviggino.
El 30 de diciembre, Pantano solicitó que su par de la Ciudad de Buenos Aires se inhibiera y remitiera la causa, invocando la “garantía del juez natural” prevista en el artículo 18 de la Constitución y argumentando que las propiedades bajo análisis se encuentran en el partido de Pilar. En ese sentido, González Charvay sostuvo: “Resulta ineludible sostener la importancia de que la investigación de un hecho se ventile ante el juez natural del territorio designado de forma previa”, al cuestionar que la denuncia impulsada por la Coalición Cívica se hubiera iniciado en una jurisdicción distinta a la ubicación física de los bienes.
Pese a ese planteo, el fiscal del fuero, Sebastián Bringas, consideró que el expediente debía continuar en la Ciudad de Buenos Aires. Aguinsky, por su parte, rechazó apartarse y argumentó que el presunto delito precedente sería la administración fraudulenta, con la Asociación del Fútbol Argentino como damnificada. Como elemento central, señaló que el propietario formal de la quinta y de los vehículos paga consumos con una tarjeta de crédito perteneciente a una cuenta corporativa de la entidad, con domicilio en Viamonte 1366, CABA.
Para el juez porteño, el foco del expediente no estaba en Pilar. “El núcleo de la investigación no es la casa de Villa Rosa, sino la Asociación del Fútbol Argentino”, remarcó, al subrayar que la sede de la AFA se encuentra a pocas cuadras del tribunal, mientras que el juzgado de Campana está a 82 kilómetros.
En ese marco, Pantano y Conte habían sido citados para ser notificados e invitados a presentar un descargo, pero el trámite quedó en suspenso hasta que la Cámara definiera quién continuaría interviniendo. Finalmente, este martes, el juez de feria resolvió que la investigación continúe en Campana.
Qué dice la causa
Según consta en el expediente, Pantano y Conte figuran como propietarios de la mansión a través de Real Central SRL. Los documentos indican que el inmueble fue adquirido en mayo de 2024 por un monto declarado de 1.800.000 dólares. No obstante, una pericia oficial tasó la finca en unos 17 millones de dólares, lo que despertó sospechas sobre la verdadera capacidad económica de los compradores. La Justicia investiga si Toviggino es el beneficiario real detrás de la operación.
La documentación incorporada muestra que la vivienda figuró en distintos momentos a nombre de diferentes integrantes del entorno Pantano, todos vinculados a Real Central SRL, firma señalada como presunta pantalla y que está a nombre de Luciano Pantano y Ana Lucía Conte, madre —jubilada— e hijo —monotributista—.
Los registros señalan que Luciano Nicolás Pantano ingresó inicialmente como “propietario/residente” de la mansión ubicada en los lotes 306 y 265 de Ayres Plaza con fecha de titularidad del 4 de diciembre de 2021. Posteriormente, esa condición se modificó: desde el 4 de enero de 2023, el inmueble pasó a figurar a nombre de Diego Fabián Pantano, bajo la misma categoría de “propietario/residente”.
Ese corrimiento formal de la titularidad es uno de los puntos bajo análisis. La hipótesis que se evalúa es si el traspaso respondió a una maniobra destinada a disimular la verdadera propiedad del bien.
El expediente suma además registros de personas invitadas a la mansión, que vuelven a vincular ambos círculos familiares. En la nómina aparecen Máximo Toviggino, hijo del dirigente, y Norberto José Pantano, hermano de Luciano y Diego, ambos asentados como invitados habituales al domicilio de Ayres Plaza.
Como parte del material probatorio, los investigadores también analizan una fotografía publicada en redes sociales por Lucía Conte, en la que se observa a Diego Fabián Pantano a bordo de un yate, muy cerca de sus hermanos Luciano y Norberto.


