La Agrupación Ambiental Kaapuera repudia el desalojo en Yabotí
El Frente Ciudadano Ambiental Kaapuera repudia el desalojo de las familias en Colonia Pepirí, en la Reserva de Biósfera Yabotí, no sólo por el daño que se ha provocado a cada uno de los niños, mujeres y hombres del lugar, con el agravante que tuvo lugar en pleno tiempo de pandemia, sino también por las implicancias históricas y ambientales vinculadas a la ocupación y distribución de tierras.
Kaapuera considera que de haberse sostenido una política constructiva, como la iniciada en el 2005 a través del Comité de Gestión de la Reserva Yabotí, se hubiera evitado la dolorosa situación de desalojo y la notable depredación ambiental en el área protegida. Entonces, hace 15 años, el proceso de resolución de la ocupación de tierras (en aquellos años, los lotes 8 y 9) involucró al Ministerio de Ecología de la provincia, a los agricultores y a las empresas Harriet y Laharrague, y avanzó en acuerdos. Luego, las empresas incumplieron lo consensuado, quedando esa instancia en el olvido.
“Aquellos pasos del 2005 en el Comité de Gestión de Yabotí son apenas un ejemplo y se muestran en este caso por estar directamente vinculados con el desalojo de las familias en Pepirí. Pero la realidad es que Misiones tiene una larga historia en asuntos de ocupación de tierras y bienes naturales (agua, suelo, monte, fauna), una rica experiencia que debería aplicarse para cuidar a la gente e integrarla definitivamente en armonía con el ambiente”, consideró el ambientalista Rulo Bregagnolo.
“Por eso decimos desde Kaapuera que, en pleno 2020, es inaceptable, inexplicable, haber llegado a este punto; no se condice con la evolución y la superación en una provincia que busca lucirse con instituciones agrarias, sociales, de investigación e innovación y dice ser Capital Nacional de la Biodiversidad”, agregó.
“El desalojo en plena área protegida muestra eso: instituciones del Gobierno que no han logrado superar un problema de vieja data y a la par se ha manifestado deterioro ambiental paulatino en Yabotí, visible a simple vista y más aún si se miden las condiciones de la Selva Paranaense de hace algunos años con la actualidad”, continúo.
MÁS VOCES
A la par, Diego Ciarmiello, también de Kaapuera, hizo notar que “las crisis sociales y ambientales no pueden resolverse si no se abordan entendiendo que están unidas, y si en el proceso de resolución el Gobierno no asume un rol central y permanente en el tiempo, garantizando la contención social y la recuperación de la naturaleza”.
“Ese es el objetivo de la Reserva de Biósfera Yabotí”, enfatizó Ciarmiello, otro de los dirigentes socio ambientales de Kaapuera. “Las Biósferas son áreas protegidas de reconocimiento internacional, pertenecientes al Programa ‘El Hombre y la Biósfera’ de la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas, y tienen como función la conservación ambiental, pero también un desarrollo humano y económico, ecológico y culturalmente sostenible, algo que, está claro, no está ocurriendo en Misiones”, recalcó.
Martín González, otro de los integrantes de Kaapuera, hizo notar que “situaciones como la de Pepirí se vienen dando con distintos matices y podrían agravarse teniendo en cuenta que de la mano de la pérdida de Selva y Agua se acentúan los problemas sociales, el empobrecimiento”, y en ese contexto recordó que “la crisis climática es uno de los grandes temas en el mundo, que tiene preocupado a muchos líderes, dado su impacto en la economía y en la sociedad”.
En tanto, Raúl Aramendy, referente en agroecología e integrante de Kaapuera, fue categórico al afirmar que “el derecho a la tierra debe estar armoniosamente integrado con el derecho a la protección y conservación de la naturaleza y la vida armoniosa entre seres humanos y toda la vida está por encima de todo”.
(*) Gentileza de Cristina Besold, integrante del Frente Ciudadano Ambiental Kaapuera


