Ministro del Agro afirmó que "la política de Nación para el sector yerbatero es que desaparezcan los pequeños productores”
Facundo López Sartori advirtió sobre el “desconocimiento” y la “falta de contacto con la realidad productiva” de la gestión de Javier Milei. Detalló que la desregulación del mercado genera una pérdida de más de 410.000 millones de pesos para 12.500 productores misioneros.
El ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, aseguró que existe un fuerte alejamiento del Gobierno nacional con respecto a la producción primaria de la provincia y que sus políticas buscan la concentración del mercado en detrimento de los pequeños agricultores. El funcionario calculó que las medidas de desregulación ya provocaron un perjuicio millonario en la economía local.
Para López Sartori, la administración central toma decisiones que están muy lejos de la realidad de los trabajadores. “Creo que se encierran en un algoritmo de redes o de representación virtual que está muy ajena a la realidad productiva, a la realidad personal de cada trabajador argentino. Hoy decir que no está afectando a 12.500 productores… y permítanme hacer una regla de tres simple de economía”, planteó.
En esa línea, el ministro detalló el impacto económico directo de la falta de un precio de referencia para la hoja verde. “Nosotros generamos 900 millones de kilos de hoja verde de yerba. Esto genera con un precio justo que nosotros pedimos, hoy ya es 700 pesos el kilo, alrededor de 7.000 millones de pesos en la provincia. Hoy se paga un promedio de 240. Por lo tanto, en la economía real, estamos perdiendo más de 410.000 millones de pesos que pierden los productores”, afirmó.
El funcionario tradujo esa cifra al bolsillo de cada agricultor y explicó el derrame negativo que se produce en las comunidades. “Un productor que pueda llegar a tener 6 o 7 hectáreas de yerba mate hoy pierde en promedio 2.700.000 pesos por mes. Esto no es menor porque las economías regionales generan un derrame en la librería, en la casa de neumáticos, en el supermercado, en kioscos, y eso pega fuertemente”, sostuvo.
Una política de concentración
López Sartori cuestionó la reciente votación en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), donde se rechazó la propuesta de Misiones para fijar un valor de referencia. “Solamente la provincia de Misiones y productores votaron a favor. Entonces, el sector industrial, el sector cooperativo, la provincia de Corrientes y el Gobierno Nacional votaron para que no exista un precio de referencia”, recordó.
El titular de la cartera agraria comparó la situación con otros mercados que sí operan con valores orientativos para la negociación. “Hoy no tener precio de referencia hace que un productor de Andresito, de San Pedro, o de Apóstoles no sepa cuánto vale su materia prima. Lo que nosotros pedimos son esos simples procesos de conocimiento para negociar, que lo tienen otras economías regionales. Por eso, la desinformación y el poco contacto con la realidad productiva que tiene este Gobierno Nacional realmente nos preocupa”, puntualizó.
Sin embargo, el ministro consideró que no se trata de un simple desconocimiento, sino de un plan deliberado para transformar la estructura productiva. “Hay una propuesta política de concentrar grandes plantaciones en pocos productores. Esa es la idea, concentración a gran escala. Por más que suene fuerte, hoy la voluntad del Gobierno Nacional con respecto a los productores chicos es que desaparezcan y que vendan sus chacras”, denunció.
“La casta terminaron siendo los productores”
López Sartori también se refirió al ánimo del sector y al malestar generalizado que percibe en sus recorridas por la provincia. Según el ministro, la expectativa inicial que algunos agricultores tenían con el cambio de gobierno se transformó en una profunda decepción.
“Hoy el descontento ya es generalizado, entienden que el principal lugar de ajuste son ellos. Que la casta terminaron siendo los productores yerbateros. Y ellos te dicen ‘yo no soy casta, yo tengo que comprar un guardapolvo para que mi hijo vaya a la escuela’» relató.
Finalmente, explicó la lógica que, según su perspectiva, aplica el Gobierno nacional al utilizar el precio de la yerba mate como una herramienta contra la inflación, sin medir el costo social. “Hay un goce del Gobierno Nacional en mostrar la yerba como el indicativo de que ellos luchan contra la inflación. Es la única bandera que tienen, en perjuicio de los productores. Si 43 millones de argentinos son beneficiarios en vez de 12.500 que son los que producen, prefieren que estén conformes los 43 millones de argentinos. Bajo esa lógica, que bajen el combustible o la carne”, concluyó.


