Oberá estrenó su primer shopping: tiene 36 empresas instaladas y aún quedan 15 locales disponibles
El emprendimiento de Claudio Casco conecta las calles José Ingenieros y Jujuy, en pleno centro de Oberá. Actualmente tiene el 70% de su proyecto habilitado, 36 empresas instaladas y 43 locales alquilados. Además, prevé sumar un patio cervecero y un mirador con telescopio en su tercer nivel.
Oberá sumó este fin de semana una nueva propuesta comercial con la inauguración de Galería Amelia, presentada como el primer shopping de la ciudad. El emprendimiento está ubicado en José Ingenieros 171, a una cuadra y media de la Catedral, y atraviesa la manzana hasta la calle Jujuy, frente al sector de la Municipalidad. La galería tiene una extensión de 104 metros de una calle a la otra.
Claudio Casco, propietario del complejo, explicó que el proyecto comenzó a gestarse hace casi dos décadas y tuvo como punto de partida la actividad de la empresa familiar Silmar. En 2007 se instalaron como inquilinos en el lugar y dos años después adquirieron el primer inmueble. Con el tiempo incorporaron nuevas propiedades hasta reunir cuatro terrenos y avanzar con la idea de desarrollar una galería comercial.
Actualmente, Galería Amelia cuenta con 36 empresas instaladas que ocupan 43 locales. La oferta abarca distintos rubros, entre ellos estética, entretenimiento y gastronomía. Algunas firmas decidieron ocupar dos espacios contiguos, mientras que todavía quedan unidades disponibles para nuevos comerciantes.
“Hoy por hoy, nosotros ya tenemos 36 empresas instaladas con 43 locales alquilados. Eso significa que algunas empresas optaron por alquilar dos locales, uno al lado del otro, y tenemos todos los rubros”, afirmó el propietario. También anticipó que el patio cervecero se inaugurará durante septiembre en el tercer nivel del edificio.
La apertura de este fin de semana representa la habilitación de aproximadamente el 70% del proyecto integral. Casco señaló que el 30% restante se incorporará progresivamente durante los próximos meses.
El empresario destacó que la construcción se desarrolló durante un período marcado por fuertes cambios en la situación económica y aseguró que mantener el proyecto demandó un importante esfuerzo familiar y financiero.
“Mira, solo Dios sabe y mi esposa el esfuerzo que estamos haciendo porque empezamos en un contexto a construir este sueño y ahora estamos, como todos sabrán, en otro contexto totalmente distinto”, expresó. Además, valoró haber logrado la incorporación de numerosas empresas mientras continúan los trabajos para completar distintos sectores de la galería.
El complejo funciona de lunes a sábado entre las 7:30 y las 22, mientras que los domingos abre únicamente durante la tarde. Según explicó Casco, los comerciantes deben mantener abiertos sus locales de lunes a sábado, salvo casos particulares, mientras que la apertura dominical queda a decisión de cada establecimiento.
La inauguración también se realizó con la mirada puesta en la próxima Fiesta Nacional del Inmigrante, uno de los principales acontecimientos turísticos y culturales de Oberá. La intención es que quienes lleguen a la ciudad durante esas jornadas puedan incorporar el nuevo paseo comercial entre sus alternativas.

Quedan 15 locales disponibles
Pese a la cantidad de comercios que ya comenzaron a instalarse, el complejo todavía dispone de 15 locales para alquilar. Casco indicó que buscan incorporar nuevas propuestas y mencionó específicamente rubros que aún no tienen presencia en el establecimiento, como perfumería, librería y juguetería. También queda disponible un espacio destinado a gastronomía.
El propietario también se refirió a las dificultades para financiar una obra de esta magnitud. Señaló que la familia debió recurrir a asistencia financiera y desprenderse de diferentes bienes para poder continuar con el desarrollo.
“Yo tuve que vender todo lo que tenía: propiedad, auto… Todo lo que tenía como para poder seguir terminando esto. A puro pulmón, a puro pulmón, amistades, bancos, pero no hay respaldo para esta clase de proyectos. No hay”, afirmó.
Casco cuestionó particularmente las dificultades que encuentran los inversores locales para conseguir financiamiento y recordó que su familia desarrolla actividad comercial en Oberá desde hace décadas. Silmar, explicó, cumplió 50 años y permanece en la misma manzana en la que ahora funciona Galería Amelia.
“Yo arranqué con este proyecto en el 2009. En el 2009 fue esto, ladrillo a ladrillo, sudor a sudor, gota a gota. No es algo que lo hizo de un día para el otro tampoco”, remarcó.
Un mirador y nuevos espacios para desarrollar
Entre las próximas incorporaciones se encuentra un mirador en el tercer piso, dentro del sector donde funcionará el patio cervecero. El proyecto prevé instalar un telescopio desde el cual, según explicó el propietario, se podrá observar incluso la Cruz de Santa Ana. Este sector comenzaría a funcionar durante septiembre.
Además, el edificio posee otros 800 metros cuadrados distribuidos en dos plantas de 400 metros cuadrados cada una que todavía no fueron desarrolladas por falta de financiamiento. Casco señaló que esos espacios podrían albergar en el futuro distintas actividades y abrió la posibilidad de sumar inversores interesados.
“Ahí puede ir un cine, un microcine, una universidad. O sea, son 800 metros cuadrados que estoy abierto a cualquier empresario que quiere invertir porque yo en este momento no no tengo el el el respaldo económico como para hacer eso”, explicó.
Con la apertura de Galería Amelia, el centro de Oberá incorpora un nuevo espacio comercial que busca reunir servicios, gastronomía, entretenimiento y propuestas para visitantes. Mientras avanza la habilitación del resto del proyecto, sus responsables apuntan ahora a completar los locales disponibles y sumar inversiones para desarrollar los sectores que todavía permanecen sin explotar.


