Boca es una "maquinita": goleó a Defensa y Justicia, extendió su invicto y se clasificó a los playoffs
- En Florencio Varela, se impuso por 4-0 con goles de Giménez, Velasco, Bareiro y Merentiel, y lleva 14 partidos sin perder.
- En el segundo tiempo entró Leandro Paredes y Ander Herrera se lesionó en la entrada en calor.
- Hubo polémica con el VAR: le anularon un gol al local y Soso protestó por un penal que le valió la expulsión.
Boca goleó 4-0 a Defensa y Justicia en Florencio Varela y ya se clasificó para los octavos de final del Torneo Apertura. Tras un primer tiempo discreto en el que ganaba 1-0 con gol de Milton Giménez, mejoró mucho en la parte final, aprovechó los espacios que dejó el local y aumentó a través de Alan Velasco, Adam Bareiro y Miguel Merentiel. El equipo de Mariano Soso, que fue expulsado, sufrió la cuarta derrota al hilo, bajó al noveno puesto y por ahora está afuera de la zona de clasificación. ,
A las buenas rachas hay que aferrarse. Y este Boca de Claudio Ubeda anda en eso. Con los titulares, con los suplentes. Jugando bien, más o menos o mal. Con merecimientos o sin ellos. Llegó a Florencio Varela con la decisión tomada de poner un equipo alternativo y con Leandro Brey como único protagonista que estuvo en la victoria en el Superclásico en el Monumental.
Pero se lesionó el español Ander Herrera y comenzó desde el minuto cero Milton Delgado. Todo porque el martes viaja a Belo Horizonte para jugar con Cruzeiro la Libertadores, luego visitará a Central Córdoba en Santiago del Estero y finalmente irá a Guayaquil para jugar con Barcelona. Así, completará cinco partidos seguidos como visitante.
Arrancó mejor el Halcón de Varela, con circulación y toque del balón. A los cuatro minutos, hubo un centro desde la izquierda de Agustín Hausch al corazón del área, se metió Juan Manuel Gutiérrez entre los centrales y definió con un gran cabezazo. Parecía un poquitito adelantado y el VAR confirmó, después de casi tres minutos, con el trazado de líneas. Más allá de la superioridad del local en el juego, no fue profundo. En la primera etapa, Brey logró cortar bien dos centros con los puños y, cuando ya estaban 1-0, sacó con el pie un balón que lo complicó Pellegrino.
No hizo mucho Boca en ofensiva, pero cuando tuvo una oportunidad, puso el 1-0. Y la buena racha le dio una mano azarosa. Fiermarín sacó del arco hacia el medio, Belmonte cortó de cabeza, Velasco tocó rápido para Giménez, quien sin marca, se acomodó y pateó, la pelota se desvió apenas en Amor y el arquero no tuvo reacción. Si bien hubo una revisión de la jugada por la posición del goleador, finalmente estaba habilitado.
Como un acto reflejo, después del gol Boca se retrasó unos metros, le dio más responsabilidades en el protagonismo al local que ya no fue el equipo seguro de los primeros minutos. Hubo una caída de Santiago Sosa entrando al área en compañía de Braida, varias protestas pero el volante de Defensa se dejó caer y todo siguió igual. Eso sí, con otra protesta efusiva, se fue expulsado el técnico Mariano Soso (la tercera en los últimos seis partidos).
Con el cambio de Ascacíbar por Angel Romero, Boca mejoró en la construcción de los contraataques. El Changuito Zeballos, en su primer partido como titular en casi tres meses, encontró espacios por izquierda. En una acción a pura gambeta se metió en el área y definió mal. Después, Belmonte asistió bien a Ascacíbar y el toque final del Ruso lo tapó el arquero de Defensa.
El equipo de Soso parece un espectro de lo que fue. Fue el último invicto del torneo tras once fechas, antes de la seguidilla de cuatro derrotas venía de golear 5-2 a San Lorenzo en Nuevo Gasómetro y derrotar 2-0 a Unión. Tiene una buena intención de juego, aparece activo en el inicio del partido pero después se desmorona. Al menos eso le pasó con Boca.
Ya con Paredes, Bareiro y Aranda en el campo de juego, se vio lo mejor de Boca. Y en cada contra, fue letal. Zeballos habilitó a Velasco y el ex Independiente le ganó a todos en velocidad. Bareiro sólo tuvo que tocar al gol el balón tras una buena asistencia de Aranda. Y en el final, tras un error defensivo, Merentiel completó la goleada y estiró a 14 encuentros, con ocho victorias y seis empates, la racha de Boca sin perder.


