Ultramaratón Yaboty: Romina Borges llegó 2º y repitió Madelaine Bordón, de Corrientes
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La atleta local Romina Borges volvió a ser segunda en los 15k en la 8º edición de la Ultramaratón Yaboty que se corrió durante la mañana del domingo por un circuito de trail, muy complicado, entre el monte, ríos, cerros y arroyos. Marcó un tiempo de 1.58 horas para los casi 18 kilómetros que al final tuvo la prueba, que fue más dura aún que las anteriores.
La ganadora volvió a ser Madelaine Bordón de Saladas, Corrientes, en 1.51. Tercera fue Sol Murúa de Concepción del Uruguay (Entre Ríos) en 2.03.
Por su parte Laura Schoninger, de Aristóbulo del Valle, llegó cuarta en 2.06, quinta fue Karina Paves, de Capioví, en 2.09 y sexta, otra veterana de estas lides como Melina Schafranki de Puerto Rico, en dos horas y 14 minutos.
La otra corredora destacada de El Soberbio, Mailén Abling, llegó en el octavo lugar.
La premiación por categoría se hará desde las 18, y la general, a las 21 en el Polideportivo.
“La verdad que estoy muy emocionada por haber llegado otra vez en el segundo puesto. Pensé que podía hacer podio, quizás llegar cuarta o quinta, porque esta no es mi especialidad, ya que corro las competencias de pista, como el Misiones Corre donde soy la última campeona. Es la primera trilla que hago en el año. El circuito fue realmente muy complicado, mucho más duro que el año pasado, con cerros y barrancos, incluso me caí como tres o cuatro veces, pero pude reincorporarme , incluso con la ayuda de otros corredores. Fue una hermosa carrera, el clima acompañó y todos pudimos disfrutarla a pleno”, le comentó a Pablo Colombo, el animador oficial de la Ultramaratón Yaboty.
DU-RÍ-SI-MA…
Todos los atletas coincidieron en que el circuito de este año fue mucho más duro y complicado que el del año pasado, cuando corrieron 15 kilómetros. Esta vez fueron 17.4 kilómetros, por eso se explica el tiempo. Durante el recorrido tuvieron que atravesar arroyos, cerro, barrancos y vertientes, que abundaron durante el recorrido. Muchos, a raíz de las condiciones naturales del trazado sufrieron resbalones y caídas, en las cuales fueron ayudados por sus pares, todo un símbolo de solidaridad y compañerismo, el espíritu característico de estas pruebas de aventura.
La concentración en los días previos se hizo en un lugar diferente, se dejó el Espacio Verde y el Polideportivo para concentrar todo en el “Camping do Mario”, un hermoso escenario con una espectacular vista al majestuoso río Uruguay. Incluso allí estuvo centrado todo el merchandaising que envuelve a la mayor carrera de aventura del país y se dio la charla técnica, el sábado por la noche.
La largada para las distancias más largas como los 65k y 85k se realizó en la madrugada, a las 5am, mientras que desde las 7 lo hicieron los de 35k y a los 8, los corredores de las 15k.
En líneas generales la organización fue más sobria y ya sin los errores del año pasado. El organizador de la Yaboty, Federico Laussi, desechó a los chips que tantos problemas habían causado en la clasificación del 2017 y esta vez previó una buena cantidad de cronometristas y planilleros, y con mayor tecnología, los resultados fueron muchos más seguros y rápidos.
Está claro que las críticas constructivas que www.elsoberbioaldia le hizo el año pasado fueron productivas y efectivas, porque de eso se trata: aprender de las fallas y errores, y mejorar.


